Describimos con claridad qué hacemos, cómo lo hacemos y qué pueden esperar las administraciones y los residentes al trabajar con nosotros.
Estos son los estándares prácticos que aplicamos en cada edificio con el que trabajamos — no declaraciones de intención, sino principios operativos que definen cómo se diseña y ejecuta cada programa.
Cada visita genera un registro técnico escrito: productos utilizados, áreas tratadas, concentraciones aplicadas y observaciones. La administración lo recibe después de cada servicio.
Nuestros técnicos cuentan con las habilitaciones exigidas por la normativa argentina para la aplicación de productos fitosanitarios registrados en entornos residenciales.
Trabajamos en base a un calendario preventivo. El objetivo es mantener condiciones que impidan el establecimiento de infestaciones, no responder a crisis cuando ya ocurrieron.
Explicamos qué hacemos y por qué. Los administradores reciben resúmenes en lenguaje accesible junto con los registros técnicos, para que puedan informar a los residentes con precisión.
Programamos las aplicaciones para minimizar las molestias. Evitamos los días de asamblea, las mudanzas y los horarios de alta circulación en áreas comunes. Los residentes son informados con anticipación.
Utilizamos exclusivamente productos registrados ante SENASA y ANMAT para uso en entornos residenciales. No improvisamos con formulaciones no registradas ni fuera de indicación.
Cuando empezamos a trabajar con un edificio, lo primero que hacemos es reunirnos con la administración. No para vender, sino para entender. Preguntamos sobre la historia del edificio, los problemas actuales, la gestión de residuos y cualquier restricción de horario.
A partir de ahí, realizamos una inspección física — cada piso, cada área común, cada espacio de servicios. Documentamos lo que encontramos y lo usamos para diseñar un programa específico para ese edificio.
El programa especifica qué se trata, cuándo, con qué producto y con qué frecuencia. Es un documento de trabajo que actualizamos a medida que cambian las condiciones del edificio.
Todos los técnicos que aplican productos de control de plagas cuentan con Matrícula de Fumigador vigente o habilitación equivalente reconocida por la autoridad provincial correspondiente en Salta.
Nuestro equipo utiliza los elementos de protección personal adecuados para cada tipo de tratamiento. No es opcional — es un requisito operativo estándar para cada aplicación.
Las especies de plagas, los registros de productos y las técnicas de aplicación evolucionan. Nuestros técnicos participan en actualizaciones regulares para mantener sus conocimientos y habilitaciones al día.
Contactanos con los datos de tu edificio y te explicamos cómo sería un programa para tu situación puntual.